Una de las reducciones más importantes del impuesto de sucesiones en España es la correspondiente a la vivienda habitual del fallecido: una reducción del 95% sobre el valor del inmueble, que puede suponer un ahorro muy significativo en la factura fiscal.
Se aplica una reducción del 95% sobre el valor de la vivienda habitual del fallecido incluida en la herencia. Esta reducción se aplica sobre la base imponible antes de aplicar la tarifa. El límite máximo en la normativa estatal es de 122.606,47€ por heredero, aunque muchas comunidades autónomas lo amplían considerablemente.
| Requisito | Detalle |
|---|---|
| Que sea vivienda habitual del fallecido | El fallecido debe haber residido en ella de forma habitual y permanente hasta su muerte (o hasta que necesitó residencia asistida) |
| Que el heredero sea de los grupos cualificados | Cónyuge, ascendiente, descendiente o colateral mayor de 65 años que hubiera convivido con el fallecido los 2 años anteriores |
| Mantener el inmueble 10 años | El heredero no puede vender, donar ni transmitir el inmueble durante los 10 años siguientes a la herencia |
| Comunidad | Límite reducción vivienda habitual |
|---|---|
| Normativa estatal (subsidiaria) | 122.606€ por heredero |
| Cataluña | 500.000€ por heredero |
| Galicia | 600.000€ por heredero |
| Madrid | Sin límite (pero con bonif. del 99% ya no suele ser determinante) |
| Andalucía | Sin límite (bonif. 99% aplica también) |
La vivienda en la que el fallecido tenía su residencia habitual y permanente. No aplica a:
Sí aplica aunque el fallecido hubiera tenido que abandonar la vivienda para ingresar en una residencia de ancianos, siempre que no la hubiera transmitido.
La normativa estatal permite reducir el 95% del valor de la vivienda habitual del fallecido, con un límite de 122.606€ por heredero, para los Grupos I y II (descendientes, ascendientes y cónyuge).
Ejemplo: vivienda de 250.000€ heredada por dos hijos (125.000€ cada uno). Sin reducción: cuota ~20.000-30.000€ cada uno. Con reducción del 95% (límite 122.606€): base residual ~2.400€, cuota ~180€. El ahorro es enorme.
Muchas comunidades autónomas amplían el límite de 122.606€ o aumentan el porcentaje. En Madrid y Andalucía, la bonificación del 99% hace el impuesto casi nulo de todas formas. En Cataluña, la reducción del 95% es especialmente valiosa.
Es por heredero. Si hay tres hijos, cada uno puede aplicar la reducción hasta ese límite sobre su parte del valor.
La mayoría de comunidades autónomas permiten alquilarla sin perder la reducción, siempre que no se venda. El requisito es mantenerla en el patrimonio.
La reducción se aplica sobre el valor neto (valor de la vivienda menos hipoteca pendiente).
En comunidades autónomas que equiparan la pareja de hecho al cónyuge (Madrid, Andalucía, Cataluña), sí. En las que no la equiparan, la pareja de hecho no puede beneficiarse.
Esta reducción del 95% es muy valiosa pero está rodeada de errores en su aplicación:
Error 1: No acreditar correctamente que era vivienda habitual. No basta con el empadronamiento. Hacienda puede pedir la historia clínica (médico de cabecera en esa dirección), facturas de suministros, extractos bancarios con domiciliación de recibos, y otros indicadores de residencia efectiva.
Error 2: Aplicar la reducción a segunda residencia. La reducción solo aplica a la vivienda habitual del fallecido. El piso de veraneo, el piso alquilado, el piso vacío: ninguno de ellos da derecho a la reducción.
Error 3: Vender en los primeros 10 años sin saber las consecuencias. Algunos herederos venden el piso a los 2-3 años sin saber que deben pagar retroactivamente el Impuesto de Sucesiones que se redujo. El importe puede ser considerable más los intereses de demora.
Error 4: No aplicar la reducción autonómica adicional. Muchas comunidades autónomas mejoran la reducción estatal. En Cataluña, la reducción del 95% se aplica con un límite de 500.000€ por heredero (frente a los 122.606€ estatales). No aplicar la normativa autonómica puede suponer pagar miles de euros de más.
El requisito de mantener la vivienda 10 años en el patrimonio del heredero tiene algunas matizaciones importantes:
La reducción del 95% sobre la vivienda habitual es una de las más potentes del impuesto de sucesiones, pero requiere cumplir el plazo de permanencia de 10 años en la mayoría de comunidades autónomas. Vender antes supone perder la reducción y tributar retroactivamente. Si vas a heredar la vivienda habitual de tus padres, planifica la decisión de venta con tiempo.