Antes de aceptar una herencia —especialmente si hay sospechas de deudas— es fundamental investigar el pasivo del fallecido. Existen varios registros públicos y entidades que pueden proporcionarte esta información.
Si aceptas la herencia pura y simplemente sin conocer las deudas, y luego aparecen deudas que superan el activo, podrías tener que pagarlas de tu propio bolsillo. La investigación previa puede ahorrarte una sorpresa muy costosa.
Registro de préstamos, créditos y avales de entidades financieras. Los herederos pueden solicitarlo presentando el certificado de defunción y acreditando su condición de heredero.
Para conocer si el fallecido tenía deudas tributarias pendientes (IRPF, IVA si era autónomo, Impuesto de Sociedades si era empresario...).
Si el fallecido era autónomo o empresario, puede tener cuotas pendientes. Solicitar un certificado de deudas a la TGSS.
Registro donde constan reclamaciones de acreedores (pagarés, letras de cambio impagados...). Puede solicitarlo cualquier persona acreditando interés legítimo.
Si el fallecido tenía inmuebles, solicitar al administrador de la finca un certificado de deudas de la comunidad.
Para comprobar cargas (hipotecas, embargos, anotaciones) sobre los inmuebles del fallecido. Coste: 3–9€ por inmueble. Disponible online en el Colegio de Registradores.
Las deudas informales (préstamos de amigos, familiares, proveedores sin documentar) son más difíciles de detectar. Por eso, el beneficio de inventario es especialmente recomendable cuando el fallecido tenía un negocio o relaciones económicas complejas.